Los Colorines Cuernavaca (Ojo: no el de Tepoztlán)
Antes que nada, aclaremos algo importante: no confundir con el Colorines de Tepoztlán. Este es su primo más pulcro, más bonito y con…Los Colorines Cuernavaca (Ojo: no el de Tepoztlán)
Antes que nada, aclaremos algo importante: no confundir con el Colorines de Tepoztlán. Este es su primo más pulcro, más bonito y con mejor actitud. Aquí todo está impecable —desde las mesas hasta los baños, cosa que ya merece una ovación de pie en estos tiempos—.
El lugar tiene ese encanto que mezcla lo tradicional con lo relajado: huele a comida buena desde que entras, las paredes coloridas te abrazan con espíritu de domingo familiar, y si tienes la suerte de que te atienda Lore, ya la hiciste. Atenta, rápida y con sonrisa de “sí, claro que te traigo otra tortilla calientita”.
La comida… ah, la comida.
La pancita es para valientes, porque pica como si la hubiera bendecido el mismísimo dios del chile, pero el sabor lo vale. El mole verde, por otro lado, es una verdadera poesía culinaria: equilibrado, aromático, lleno de vida. Podría comerlo diario y aún así seguir aplaudiendo. Los huauzontles, firmes candidatos al “mejor platillo para presumir que comes verduras”, están deliciosos también.
El ambiente es de esos que te hacen pensar: “¿por qué no vengo más seguido?” Gente tranquila, música de fondo a buen volumen (no de esas que te hacen gritar para pedir la sal), y una vibra de fonda bien llevada, sin pretensiones pero con calidad.
Punto negativo: no aceptan tarjeta 💳. Sí, lo sé. En pleno 2025 uno ya siente que cargar efectivo es casi como andar con un fax bajo el brazo. Pero bueno, se perdona todo lo demás, porque el ambiente, la atención y el precio lo compensan.
En resumen:
✅ Limpio
✅ Bonito
✅ Comida sabrosa
✅ Atención excelente
❌ Sin terminal (¡por favor, Lore, háblales al banco ya!)
Un lugar al que sin duda volveré de manera cotidiana, con gusto, hambre y efectivo en mano.
Lo conocí y me encantó, a toda hora es bueno ir, gran variedad de alimentos, tiene un sason muy rico, las bebidas refrescantes y ricas, la decoración muy relacionada a…Lo conocí y me encantó, a toda hora es bueno ir, gran variedad de alimentos, tiene un sason muy rico, las bebidas refrescantes y ricas, la decoración muy relacionada a nuestra cultura Mexicana.
Me encantó la cecina y el queso fundido, y un gran detalle es que todos los antojitos son echos a mano.
Las áreas de oportunidad es el pago con tarjeta, solo reciben efectivo o transferencia y la atención de los meseros, son pocos meseros para la cantidad de mesas que hay, el echo de ahorra en ese aspecto, descuida mucho la atención hacia el comensal.
Un restaurante recomendable por su sabor.
El desayuno estuvo bien, un poquito elevado el precio pero es aceptable en relación calidad y cantidad. El lugar es agradable y el servicio muy atento y amable.
Deliciosos chiles en nogada, la atención excelente por parte de los meseros y personal en general.
Ambiente precioso y limpieza en la cocina abierta. Totalmente recomendable.