Soy de Colombia y viajé desde Ciudad de México a Puebla con una misión muy personal: reencontrarme con el mole. Conmigo no es “un plato más”; es memoria, emoción, un…Soy de Colombia y viajé desde Ciudad de México a Puebla con una misión muy personal: reencontrarme con el mole. Conmigo no es “un plato más”; es memoria, emoción, un vínculo íntimo con momentos que me han marcado. Por eso, cuando supe que en Augurio servían un Mole Poblano sin gluten ni cacao, me picó la curiosidad de inmediato: ¿cómo podía seguir llamándose “mole poblano” sin dos elementos que, para muchos, parecen sagrados?
La respuesta llegó en el primer bocado: sí puede, y puede con una contundencia hermosa. El resultado fue magnífico. No fue una versión “ligera” ni una reinterpretación tímida: fue un mole con carácter, con profundidad y con una complejidad que se siente trabajada, pensada, respetuosa de la tradición sin estar amarrada a dogmas. El sabor fue inigualable, de esos que te obligan a bajar el ritmo, a escuchar el plato, a quedarte un segundo en silencio.
A esa experiencia se sumó algo que, en un restaurante, termina de sellar el recuerdo: la atención. En sitio fue extraordinaria; cálida, precisa, atenta sin invadir. Y aquí merece mención especial el mesero Alejandro, que literalmente dio todo para que la cena fuera redonda: recomendaciones oportunas, seguimiento constante, y esa habilidad de hacerte sentir acompañado, sin prisa y sin presión.
Y como cierre, el postre: el Volcán de Chocolate (en carta aparece como “Tibio de Chocolate”). Un final perfecto para una noche que empezó como una duda culinaria y terminó como una certeza: Augurio no solo cocina; narra. Y en esa narración, el mole —aun sin gluten ni cacao— conserva su nombre con absoluta dignidad.
1. ⏰ Puedes llevar sin reservación.
2. 👩🏽🔧 Son muy amables.
3. 🍽️ De verdad el mole es muy rico, es lo que tienes que ir a probar.
4. 🍷 Tienen cerveza artesanal…1. ⏰ Puedes llevar sin reservación.
2. 👩🏽🔧 Son muy amables.
3. 🍽️ De verdad el mole es muy rico, es lo que tienes que ir a probar.
4. 🍷 Tienen cerveza artesanal y vinos buenos.
5. 🥐 No comí postre porque los platos son grandes, no es queja, estaba rico.
6. ✅ Sí volvería.
Lugar muy ameno familiar, la comida riquísima, soy de las personas que me encanta el mole pero me cae mal y les puedo decir que en este lugar comí mole…Lugar muy ameno familiar, la comida riquísima, soy de las personas que me encanta el mole pero me cae mal y les puedo decir que en este lugar comí mole en gran cantidad y todo bien. Me encantó la comida, el lugar y el trato súper amables todos. Gracias .
Eres turista, quieres un buen mole sin las pretensiones típicas de los restaurantes poblanos, este es tu lugar. Cómo local soy muy crítico con los moles que sirven en este…Eres turista, quieres un buen mole sin las pretensiones típicas de los restaurantes poblanos, este es tu lugar. Cómo local soy muy crítico con los moles que sirven en este tipo de restaurantes, y la verdad me ha dado una gran sorpresa. El mole es espeso, especiado y ligeramente picosito. Las otras opciones de comida me despertaron cierta nostalgia de la comida tradicional Poblana, pero también sus propuestas contemporáneas son buena y me dejaron un buen sabor de boca (cómo sus Croquetas de Esquites). Si vas sí, o sí debes de probar el mole, solo de preferencia para disfrutar el sabor tan particular qué tiene.
No hay foto porqué me devoré todo.
La comida estuvo rica, las tortas de camarón con mole parecían y tenían la textura de una esponja, no las recomiendo, así como la sopa de la tía “Chala” o…La comida estuvo rica, las tortas de camarón con mole parecían y tenían la textura de una esponja, no las recomiendo, así como la sopa de la tía “Chala” o algo así.
Los tacos de lengua deliciosos así como los de cecina de Atlixco.
Sin duda recomiendo el tuétano con molleja y el pastel de tres leches con maíz azul.